El camino en la Copa Argentina se truncó para el Santo en dieciseisavos de final ante Boca Juniors. El Xeneize le ganó 2 a 0 con goles de Cardona y Ábila y enfrentará a Gimnasia de La Plata en octavos de final.
San Martín jugó un partidazo. Fue superior a Boca durante 70′, pero lo perdió sobre el final. El DT Rubén Darío Forestello leyó muy bien el encuentro y sus dirigidos también. Por eso, además de quitarle la pelota al auriazul, le generó muchas situaciones de gol que, por Andrada o el palo, no tuvieron final feliz.
Primero fue la de Espíndola que tapó el golero, después el bombazo de Bieler al palo y también la gran jugada de Adrián Arregui que terminó con Andrada mandando la pelota al corner. Otros tantos tiros de media distancia completaron un muy buen primer tiempo del Santo, que sólo sufrió un ataque de Boca cuando Benedetto definió muy bien y la pelota se estrelló en el travesaño.
En el complemento, en los primeros minutos, el partido no cambió demasiado. San Martín presionó bien a su rival y le robó la pelota. Por eso llegaron otras dos chances: un remate de Bieler que tapó el arquero y otro de Rodríguez que se fue desviado.
Boca fue mejorando levemente hasta que entró Tévez. El ex jugador de la selección le cambió la cara al Xeneize, que se puso en ventaja con un gol de Cardona que se desvió en Purita y no pudo retener Arce.
El gol agrandó a Boca, que fue en busca de más y lo consiguió con un penal bien ejecutado por Ábila, fuerte al medio. Antes, Arregui se fue expulsado por una patada en el rostro de Goltz.
En conclusión, el Santo lo perdió porque perdonó a un Boca mareado durante gran parte del encuentro. Ahora, deberá mantener este nivel y afinar la puntería para lograr su primer triunfo en la Superliga ante Vélez, el domingo 16, a las 13.15.






